La atención temprana es un conjunto de intervenciones dirigidas a los niños de 0 a 6 años que presentan dificultades en su desarrollo o que tienen riesgo de padecerlas. En el caso de los niños sordos o con pérdida auditiva, esta etapa es especialmente importante, ya que los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo del lenguaje, la comunicación y las habilidades sociales.
Los principales objetivos de la atención temprana en niños sordos son:
- Estimular la comunicación y el lenguaje, ya sea oral, signado o bimodal, según las necesidades y decisiones de la familia.
- Favorecer el desarrollo cognitivo y social, promoviendo la interacción con el entorno y con otros niños.
- Apoyar a las familias, proporcionándoles información, orientación y estrategias para comunicarse de manera efectiva con su hijo.
- Coordinar recursos y profesionales, como logopedas, pedagogos, otorrinos, psicólogos, para ofrecer una atención integral.
En definitiva, la atención temprana en los niños sordos busca garantizar su derecho a una comunicación plena y a un desarrollo integral, eliminando barreras y fomentando la inclusión desde los primeros años de vida.
ARANSBUR mantiene un firme compromiso con la detección precoz, la intervención integral y el acompañamiento familiar en los primeros años de vida de los niños y niñas con discapacidad auditiva.