
El curso escolar ya está en marcha en el comedor de integración a la inversa de ARANSBUR, donde 58 niños y niñas comparten cada día juegos, aprendizajes y experiencias en un entorno inclusivo. Todos tienen ya asignado su signo, conocen su grupo y forman parte de esta gran familia.
La organización del comedor cuenta con la ayuda de Santi, que ha preparado un cartel con los signos de cada peque, los grupos a los que pertenecen y las fechas de sus cumpleaños. Una forma práctica y visual de facilitar la organización diaria y asegurarse de que nadie se quede sin su felicitación. 🎂🤟
El arte también tiene su espacio en ARANSBUR
Pero el talento de Santi no se queda ahí. ¡También nos está sorprendiendo con sus dotes artísticas! Está realizando los dibujos de cada grupo para unos carteles que los propios niños y niñas pintan entre todos con muchísima ilusión.
Muy pronto, estas creaciones colectivas decorarán las paredes del hall, llenando el espacio de color, creatividad y personalidad.
Esta actividad fomenta la participación, el compañerismo y el sentimiento de pertenencia al grupo, convirtiendo el comedor en un lugar donde cada peque tiene su espacio y puede contribuir a construir un entorno compartido.
¡Gracias, Santi, por ser todo un artista!
Desde ARANSBUR queremos agradecer a Santi su dedicación, creatividad y entusiasmo. Gracias a su trabajo, nuestros peques cuentan con materiales visuales que les ayudan a reconocerse como parte del grupo y, además, disfrutan de una actividad artística en la que todos pueden participar.
💙 ¡Gracias, Santi, por llenar de arte, color e ilusión el comedor de ARANSBUR!
Seguimos trabajando para que nuestro comedor de integración a la inversa sea un espacio de convivencia, aprendizaje y diversidad, donde los signos, la creatividad y la inclusión formen parte del día a día.