
Un año más, los jardines se han convertido en el escenario de una terrorífica celebración en la que monstruos, brujas, esqueletos y vampiros han sorprendido a mayores y pequeños.
¡Halloween ha vuelto a ARANSBUR! Nuestro comedor de integración a la inversa ha celebrado un año más esta fiesta tan especial, transformando sus jardines en un auténtico escenario de miedo, disfraces y diversión.
Monstruos, esqueletos, brujas, vampiros y otros seres del inframundo han tomado las instalaciones, paseándose entre los asistentes y dando algún que otro susto a mayores y peques.
Una jornada diferente, llena de imaginación, risas y momentos compartidos, en la que los disfraces y el buen humor han sido los grandes protagonistas.
Halloween, una oportunidad para compartir y disfrutar
Las celebraciones como Halloween también son una ocasión para fomentar la convivencia, la participación y las relaciones entre generaciones.
En nuestro comedor de integración a la inversa seguimos creando espacios donde compartir experiencias, disfrutar juntos y demostrar que la diversión no entiende de edades.
🎃 Una vez más, ¡no hay miedo que se nos resista!
¡Gracias a todas las personas que han hecho posible esta terrorífica jornada!