
El Festival Vive Rioseco ha vuelto a convertir el Monasterio de Santa María de Rioseco, en el Valle de Manzanedo (Las Merindades, Burgos), en un espacio donde la música, las artes escénicas, el patrimonio, la naturaleza y la participación ciudadana se han unido para ofrecer una experiencia cultural única e inclusiva.
Desde ARANSBUR nos sentimos profundamente orgullosos de haber formado parte de esta iniciativa, acercando la Lengua de Signos Española (LSE) a diferentes conciertos, espectáculos y presentaciones del festival para que todas las personas pudieran disfrutar de la programación en igualdad de condiciones.
Vive Rioseco demuestra que la accesibilidad también tiene un lugar protagonista en el entorno rural y que es posible organizar eventos culturales de calidad donde la inclusión forme parte de la experiencia desde el primer momento. Apostar por la accesibilidad es apostar por una cultura más abierta, participativa y enriquecedora para toda la sociedad.
Queremos agradecer a la organización su confianza en ARANSBUR y su compromiso con la accesibilidad comunicativa. Colaboraciones como esta impulsan el derecho de las personas sordas a acceder plenamente a la cultura y contribuyen a construir festivales cada vez más inclusivos.
Seguiremos trabajando para que la Lengua de Signos Española continúe estando presente en espacios culturales de toda España, convencidos de que la cultura solo es verdaderamente universal cuando puede ser disfrutada por todas las personas.
Gracias, Vive Rioseco, por demostrar que el patrimonio, el arte, la música, la naturaleza, el mundo rural y la accesibilidad forman una combinación capaz de inspirar y transformar.